¿Sabes qué hay debajo de las tapas que encuentras en patios, garajes o zonas comunes?
En muchas instalaciones de saneamiento se encuentran las arquetas, elementos fundamentales para facilitar el acceso, mantenimiento y control de las redes de evacuación de aguas.
Aunque suelen pasar desapercibidas, una arqueta en mal estado o con una obstrucción puede terminar provocando atascos, malos olores, filtraciones e incluso problemas de evacuación.
Por eso, conocer su función y saber cuándo revisarla puede ayudarte a prevenir averías.
¿Qué es una arqueta de saneamiento?
Una arqueta de saneamiento es un punto de acceso a una red de tuberías.
Su función es facilitar determinadas tareas de inspección, mantenimiento, limpieza y acceso a las conducciones.
Dependiendo de la instalación, las arquetas pueden encontrarse en:
- Viviendas.
- Comunidades de vecinos.
- Garajes.
- Patios.
- Locales.
- Urbanizaciones.
- Zonas exteriores de edificios.
Son especialmente importantes porque permiten acceder a determinados puntos de la red sin tener que actuar directamente sobre toda la instalación.
¿Para qué sirve una arqueta?
Las arquetas pueden cumplir diferentes funciones dentro de una red de saneamiento.
Facilitar el mantenimiento
Permiten acceder a determinados puntos de la instalación para realizar trabajos de limpieza o mantenimiento.
Ayudar a localizar atascos
Cuando existe un problema de evacuación, revisar las arquetas puede ayudar a determinar dónde puede encontrarse la obstrucción.
Facilitar las inspecciones
También permiten comprobar el estado de determinadas partes de la red.
Conectar diferentes tramos
En función del diseño de la instalación, pueden utilizarse como puntos de conexión entre diferentes conducciones.
¿Qué problemas puede tener una arqueta?
Aunque su función es facilitar el mantenimiento de la red, las arquetas también pueden presentar problemas.
1. Acumulación de residuos
Con el tiempo pueden acumularse residuos, sedimentos y otros materiales.
Esta acumulación puede dificultar el paso del agua y favorecer la aparición de atascos.
2. Arqueta atascada
Si la acumulación de residuos es importante, el agua puede dejar de circular correctamente.
Una arqueta atascada puede provocar problemas de evacuación y afectar a otras zonas de la instalación.
3. Malos olores
Los residuos acumulados y el agua estancada pueden generar olores desagradables.
Si el mal olor es persistente, conviene revisar el estado de la red.
4. Filtraciones
Una arqueta deteriorada puede presentar problemas de estanqueidad.
Dependiendo de su ubicación y estado, esto puede favorecer filtraciones o humedades.
5. Deterioro de la estructura
El paso del tiempo, las condiciones del terreno y otros factores pueden provocar desgaste o deterioro.
Una arqueta dañada puede necesitar reparación o sustitución de alguno de sus elementos.
¿Cómo saber si una arqueta necesita una revisión?
Existen algunas señales que deberían hacerte prestar atención.
El agua no evacua correctamente
Si el agua tarda demasiado en desaparecer o aparecen problemas en diferentes desagües, puede existir una incidencia en la red.
Hay malos olores
Un olor desagradable y persistente puede indicar acumulación de residuos o problemas en el saneamiento.
Aparecen humedades
Si existen humedades cerca de una arqueta, conviene comprobar si existe algún problema de filtración.
Los atascos son recurrentes
Si realizas desatascos con frecuencia y el problema vuelve a aparecer, quizá sea necesario revisar otros puntos de la instalación.
La arqueta rebosa
Este es uno de los síntomas más claros de que existe un problema de evacuación y requiere atención.
¿Cada cuánto tiempo hay que limpiar una arqueta?
No existe una frecuencia universal válida para todas las instalaciones.
Depende de factores como:
- Antigüedad de la instalación.
- Uso del edificio.
- Número de viviendas.
- Estado de las tuberías.
- Cantidad de residuos que recibe la red.
- Historial de atascos.
En una comunidad que presenta problemas recurrentes puede ser recomendable establecer un plan de mantenimiento preventivo.
De esta forma, no es necesario esperar a que aparezca una avería para actuar.
¿Qué ocurre si no se mantiene una arqueta?
Una arqueta que no recibe el mantenimiento necesario puede acumular residuos progresivamente.
Al principio, el problema puede pasar desapercibido.
Después pueden aparecer pequeños atascos, malos olores o problemas de evacuación.
Si la situación continúa, puede terminar produciéndose un atasco importante o un rebosamiento.
Por eso, el mantenimiento preventivo puede ayudar a evitar averías más costosas.
¿Cómo se limpia una arqueta?
La limpieza debe adaptarse al estado de la instalación y al tipo de residuos acumulados.
Los profesionales pueden utilizar diferentes equipos y procedimientos para retirar los residuos y recuperar el correcto funcionamiento de la red.
En determinadas situaciones, también puede ser necesario revisar las tuberías conectadas a la arqueta para comprobar que el problema no se encuentra en otro punto.
¿Una arqueta puede indicar dónde está un atasco?
Sí, puede proporcionar información muy útil.
Cuando una red presenta problemas de evacuación, la revisión de diferentes puntos puede ayudar a determinar en qué zona puede encontrarse la obstrucción.
Por eso, las arquetas son elementos importantes a la hora de realizar trabajos de mantenimiento y diagnóstico de redes de saneamiento.
Arqueta de saneamiento y comunidades de vecinos
En una comunidad de propietarios, mantener correctamente la red de saneamiento puede evitar muchos problemas.
Una incidencia en una arqueta comunitaria puede terminar afectando a diferentes viviendas o zonas comunes.
Además, cuando aparece un atasco, no siempre es fácil saber si el origen está dentro de una vivienda o en una parte común de la instalación.
Por eso, ante problemas recurrentes, es recomendable realizar una revisión profesional.
¿Cuándo llamar a una empresa de pocería?
Es recomendable solicitar una revisión cuando:
- La arqueta rebosa.
- Existen atascos recurrentes.
- Hay malos olores persistentes.
- Aparecen humedades cerca de la instalación.
- El agua evacua lentamente.
- La instalación es antigua.
- Nunca se ha realizado un mantenimiento de la red.
No esperes a que aparezca una emergencia para revisar el estado de la instalación.
Prevenir es mejor que esperar a que la arqueta rebose
Una arqueta de saneamiento puede parecer un elemento secundario, pero desempeña una función importante dentro de muchas redes de evacuación.
Mantenerla limpia y revisar la instalación cuando aparecen los primeros síntomas puede ayudar a detectar problemas antes de que provoquen una avería mayor.
¿Tienes problemas con una arqueta?
En Obras de Pocería ECA realizamos trabajos de limpieza, mantenimiento, desatrancos e inspección de redes de saneamiento en Madrid.
Si tienes una arqueta atascada, malos olores, problemas de evacuación o sospechas que existe una incidencia en tu red, contacta con nosotros y estudiaremos tu caso.
No esperes a que un pequeño problema termine en un rebosamiento.
Obras de Pocería ECA — Soluciones profesionales de pocería y saneamiento en Madrid.